Fabada



1.- Receta y guiso
Las Fabes han de estar en remojo doce horas antes de comenzar el guiso, y luego pueden tardar en hervir de dos a tres horas, pero se puede ir comprobando si están hechas tomando una entre los dedos y apretando, si se deforma facilmente están listas.
En una buena olla ponemos las fabes y las cubrimos generosamente con agua, cuando comience a hervir bajamos el fuego al mínimo y dejamos cocer con mucha paciencia. Cuando las fabes estén tiernas pero no deshechas, o sea que les quede un puntito de cocción, añadimos el compango que será de morcilla y chorizo asturianos y tocino entreverado. Dejamos cocer unos minutos mas y añadimos el pimentón dulce, cuando las fabes estén en su punto probamos si es necesario añadirle sal y al gusto de cada cual ponemos o no, el compango ya le da un buen toque salado. Se sirve bien calentito y se acompaña con abundante vino que es este un plato fuerte y hay que mojar bien el estómago y si después alguien se atreve a ir a trabajar será todo un valiente.
2.- Consejos
Es muy importante que los productos sean asturianos auténticos, la fabe tiene que ser ancha y alargada y sobre todo de color blanco lo que nos delatará si son de temporada, cada vez es mas fácil encontrarlas en tiendas especializadas y vía internet es cuestión de buscar y comprar online. El compango compuesto de morcilla, chorizo y tocino han de ser asturianos igualmente porque tiene todo que ver para el óptimo resultado de este plato. Y muy importante el agua, que en Asturias es excelente pero en mi pueblo es demasiado dura y por eso siempre utilizo embotellada.
3.- Andaba yo con la mente en mis cosas...
... y recordé la primera vez que vi el mar cantábrico, tenía veintipocos años y estaba poco viajado cuando todavía en la provincia de Santander por la carretera (que entonces no era autovía) dirección oeste hacia Asturias vi unas vacas inmensas de color canela bebiendo agua del mar, no me lo podía creer aquella imagen me pareció tan surrealista, luego lo comprendí todo cuando pude comprobar el tremendo efecto de las mareas en el Mar Cantábrico y como el pasto llega hasta la misma arena de la playa. Para un mediterráneo que no ha visto una marea en su vida y además almeriense que lo de los prados verdes como que no fue una imagen que no olvidaré nunca. El resto de Cantabria y Asturias y sus gentes tampoco es fácil olvidar.