12/10/07

Puchero


1. Receta y guiso

El puchero es como en Andalucía se llama comúnmente al cocido, plato castellano por excelencia y extendido por toda España con multitud de variables en su preparación y nombre. Pero a fin de cuentas cocido.

Ponemos los garbanzos en remojo la noche antes. Llenamos un puchero alto y ancho con un hueso de jamón serrano, tocino fresco, tocino añejo y un hueso de canilla. También y pa contrarrestar el exceso de calorías anterior (aunque sólo sea moralmente), ponemos un nabo, un puerro y unas zanahorias troceadas, y un chatico de vino pal cocinero. Cubrimos de agua y dejamos cocer, retirando de vez en cuando y a poquito a poco con una rasera la espumilla que se va formando en la superficie. Al cabo de una hora aproximadamente añadimos los garbanzos, las judías verdes, las patatas y las piezas de pollo, nos ponemos otro chatico que siempre ayuda a la larga y solitaria espera, y antes de ponernos el tercero añadimos por fin los fideos, que serán de cazuela, y cuando estos empiecen a ablandar echamos las morcillas enteras, esperamos unos minutillos y a servir bien caliente, que es este un plato de invierno pa aguantar la nieve y las heladas, vamos para Almería es lo suyo.

2. Consejos

Este es un plato del que siempre sobra pa comer varias veces unas cuantas familias o grupos sociales o simplemente individuos, a mi me encanta volverlo a comer a los dos o tres días añadiéndole unos granos de arroz.

3. Andaba yo con la mente en mis cosas...

Y recordé una noticia que escuché en la radio, esta misma mañana, realmente curiosa: "El Gobierno de España gastará 3 millones de euros en una campaña para que los españoles (sobre todo los mas pequeños, a mi me queda lejos la verdad) desayunemos bien". Aguanta la pedrá, nuestros queridos gobernantes se preocupan por los desayunos que hacemos cada uno en nuestra casa, o en el bar, o no lo hacemos, o simplemente hacemos lo que nos da la gana. Pero bueno, hasta donde van a intentar intervenir estos funcionarios malos metidos a ministros, que se creen con todos los derechos para meterse en la vida privada de la gente. El paisanaje español es tan variado y su gastronomía tan rica , que de un pueblo a otro se desayuna distinto, igual que se almuerza o cena distinto. Dejennos en paz de una puñetera vez con esa manía que ultimamente tienen estos políticos que tenemos, de hacernos a todos igualitos, de tratar de imponernos el pensamiento único que es el de ellos claro. Bueno también está lo del dinero que se van a gastar en la esperpéntica campaña, que lo pagamos los currantes españoles por supuesto, a ver si es que la ministra de turno va a tener un cuñao  con una agencia mediocre a la que hay que echarle un cable, todo sea por la familia. Si les importara a los ministros lo que yo desayuno, lo mismo que me importa a mi lo que desayunen ellos, no habría campaña y algunos impuestos menos que pagar.

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